No hay mal que dure cien años

Наступят и светлые дни

Significado — значение идиомы

De esta frase tan conocida, No hay mal que dure cien años, nacieron otras y en especial una que le dio una connotación más jovial y que se conoce como No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. Se aplica en épocas o situaciones difíciles, haciéndonos recordar que cualquier situación por difícil que ésta sea, no dura por siempre y finalmente pasa de alguna manera, de lo contrario no sería posible resistirla.

Otras variantes de este refrán son:

  • No hay mal ni bien que cien años dure.
  • No hay bien que dure ni mal que no se acabe.
  • No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista, ni médico que lo cure, ni botica que lo asista.

 

Ejemplo — пример использования идиомы

Miremos algunas situaciones en las que usaremos esta expresión y de esta manera aprendes por medio del contexto, como te lo proponemos en Español Natural:

  • -Marta, hace cuánto no te veía ¿cuéntame cómo estás? ¿Sigues trabajando?
    – Bien María, bien de salud y en cuanto al trabajo, ahí sigo esperando a jubilarme, ya no lo disfruto tanto como antes, me siento agotada pero no puedo retirarme, perdería todo el esfuerzo hecho hasta ahora. Ya me falta poco…ahora digo que ¡no hay mal que dure cien años!
  • - Estamos en una crisis económica tenaz. Mis amigas han tenido que retirar a sus hijos de sus colegios y pasarlos a otros más económicos porque no pueden pagar la mensualidad….Es increíble, cuándo pasará esto.
    – Tranquilízate, la situación está difícil pero ya pasará, tenemos que seguir adelante, no hay mal que dure cien años, ya lo verás.
  • -Estoy feliz mamá, por fin puedo volver a caminar después de dos largos años de lucha, estaba desesperado y mira, ¡hoy volví a caminar!
    -Ya vez hijo, yo te lo decía siempre que no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista, y más en tu caso porque los médicos decían que te recuperarías, con mucho esfuerzo pero lo harías…
  • - ¿Te has enterado que el abuelo de Matías murió esta mañana?
    – Ese pobre señor estaba muy enfermo y sufriendo mucho. Qué pena decirlo pero no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. ¿Y cómo está Matías?