Подборка забавных историй и анекдотов на испанском. Часть 1

 

  • Mi bisabuelo tiene 93 años de edad. Aún conserva su sentido del humor. Hace poco le preguntaron, cómo, según él, consiguió haber vivido tantos años. Sonrió con astucia y contestó: "Las series de televisión me enganchan... Tengo que vivir más para averiguar qué pasará en la siguiente temporada".

 

  • Tengo un chófer particular que me lleva a trabajar y, a veces, me recoge de algún sitio por la noche a cambio de aumentar un poco su sueldo. Un buen ejemplo de ello fue el pasado fin de semana. Bebí demasiado, lo llamé para que me recogiese. Ya eran las 7 de la mañana. Me senté en el asiento de copiloto y me quedé dormido de inmediato. 

 

  • Al despertarme, miro a mi derecha y veo que el auto sigue en marcha, miro a la izquierda, no hay ningún conductor. Vuelvo a cerrar los ojos, y de repente, me despierto pensando: "¡¿Qué está pasando!?" Agarro el volante en estado de shock, siento pánico. Justo después, me doy cuenta de que viajo en la parte superior de una grúa. Ocurrió que el conductor había decidido entrar un momento a su casa y el coche fue retirado de inmediato por mal estacionamiento.

 

  • Mi amigo tardó mucho en elegir el nombre para su gato y, finalmente, se le ocurrió llamarlo “Ven Aquí“. Ahora cada vez que alguien pronuncia ”ven aquí", una enorme bola de pelos entra corriendo a la habitación. ¡Es muy divertido!

 

  • Estoy en el trabajo. Una llamada de mi esposa; la contesto y oigo la voz de un hombre: “Buenos días, ¿Juan? Su esposa se encuentra ahora en el hospital del Distrito. ¿Puede venir?“ Sin más, salgo corriendo. La encuentro, veo que le han puesto una escayola en la pierna y le pregunto sobre lo sucedido. Ella baja la mirada y susurra: ”Estaba saltando...“ “¿Saltando? ¿Dónde?”, le pregunto. ”Saltaba del sofá al sillón, imaginando un río de lava ardiendo debajo de mí..."

 

  • La hermana de una amiga mía realizaba una entrevista de trabajo en una empresa importante. Cuando llegó allí, le preguntaron cuándo querría irse de vacaciones. Ella eligió la fecha al azar. Sobre el sueldo que le gustaría tener, puso la primera cifra que se le ocurrió. Entonces preguntaron si era capaz de hacer algo que no supiese hacer su futuro jefe. Ella reflexionó y respondió: "Puedo tocar mis orejas con los pies". Y lo hizo. La contrataron.

 

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