Pepa nos habla de las cosas buenas y malas que le ha traído el haberse venido a vivir a Alemania.

 

 

Vivir en un país extranjero como Alemania tiene bastantes ventajas pero también algunos incovenientes. Un tema que es muy personal y por eso nada fácil de tratar de una manera general porque según las posibilidades de cada uno, las opiniones pueden ser bien diferentes. Así que ya veremos, si todos los alemanizados que andáis por aquí coincidís o no en algo conmigo.

Cada día son muchos los que se mudan a Alemania para probar suerte y ganarse la vida como bien puedan. Probablemente la mayoría de estas personas buscan una calidad de vida mejor o nuevas oportunidades laborales que por desgracia escasean en su país de origen. ¡Qué valientes!

Mi principal motivo de traslado a Alemania fue bien diferente: mi pareja es alemán y simplemente queríamos desarrollar una vida en común. Por eso, aunque el proceso de adaptación al principio fue duro contaba con un gran apoyo en casa, y me evité un montón de sofocones con los que a menudo los recién llegados tienen que lidiar y encima en alemán (empadronamiento, búsqueda de vivienda, darse de alta en toda serie de contratos, desarrollo de una vida social, etc).  ¡Suerte la mía!

Sin embargo, con el paso del tiempo la realidad se fue transformando y como todos me tocaba empezar a arreglármelas sola con mis nociones básicas del idioma alemán. ¡Pero que trabajo me costaba memorizar y pronunciar esas palabras tan largas y llenas de consonantes! Me apunté a algunos cursos, y estudié de manera autodidacta durante años y años. Y sí, lo reconozco, después de casi seis años viviendo en Alemania todavía lo sigo haciendo de vez en cuando. La verdad, es que sin darme mucha cuenta empecé a hablar de manera más suelta y a entender casi todo lo que me decían y tengo que reconocer que trabajar fue lo que más me ayudó en este aspecto. Aunque por muy bien que hables el alemán, hay cosas que nunca me resultan igual de satisfactorias y en determinadas situaciones me puede la frustración por no poder expresarme tan bien como lo haría en mi idioma nativo. Por eso, el incoveniente número uno en mi lista y que creo que hay que tener muy en cuenta si quieres vivir feliz en Alemania: es aprender bien el idioma alemán.

El segundo incoveniente es muy engañoso porque a medida de que pasan los años y por más que se va normalizando tu vida en Alemania, en vez de superarlo como sería lógico se incrementa pero en negativo. ¿Qué de que hablo? De lo tremendamente que se echa en falta a la familia y a los amigos. Por suerte y gracias a los avances, me paso el día colgada al teléfono o a las redes sociales para tratar de enterarme de cada novedad, detalle y nunca desconectar del día a día de las personas que más quiero. Quizás incluso con algunas personas hable hasta más de lo que lo haría si viviese en España. Pero para que engañarnos: por mucha gente que conozca aquí, y por muchos viajes que haga, nunca es lo mismo…

El tercer inconveniente en mi caso, sería la progresiva alemanización y la lucha constante por encontrar una identidad que al final acaba a medias: yo siempre digo que soy berlinesa de vocación y asturiana de corazón. No puedo vivir en España sin las cosas típicas de Alemania pero a la vez en Alemania me falta algo de España. Un sinvivir, que no suele afectar demasiado al día a día pero que en muchos casos desconcierta. En mi caso, la alemanización predomina y cuando voy a España no puedo entender cosas tales como quedar para cenar a las once de la noche, o me molestan tremendamente las visitas o planes espontáneos. ¡Como si yo no hubiese vivido así toda mi vida! Reconozco que hago todo lo posible para que no se me note, pero nunca me voy de allí sin un típico: ¡Estás alemanizada perdida!

Pero no todo van a ser dramas, porque vivir en el extranjero también tienes sus ventajas.  En mi caso me dió la oportunidad de poder compartir mi vida en pareja y tener una segunda familia alemana. Alemanes prototípicos, que me recibieron con los brazos abiertos desde el primer día. He de reconocer que al principio, los días en familia eran para mí como cursos intensivos de alemán pero me permitieron conocer rápidamente algunas costumbres y valores alemanes que creo en otras situaciones serían más difíciles de vivir. Nunca dejo de aprender algo nuevo de mi familia alemana y sin duda, esta es mi ventaja número uno.

La segunda ventaja es que por lo general aquí existe la posibilidad de poder desarrollarse profesionalmente. Tanto cuando viví en el sur como ahora en Berlín, no me fue muy difícil encontrar trabajo. Al principo mientras estudiaba alemán desempeñé los típicos trabajos de estudiantes, como hace todo el mundo. Gracias a la constancia, y a haber aprendido tanto a hablar como a escribir alemán, conseguí un trabajo cualificado acorde con mis estudios universitarios. Al principio no fue fácil, pero con esfuerzo, motivación y seriedad es fácil entrar en el mercado laboral alemán.  La seguridad, independencia y motivación que te proporciona estar activo y desarrollar un trabajo que te gusta es infinita y más si es en otro idioma, ¿no creéis?

Y claro que no podía acabar sin decir la tremenda oferta cultural y de ocio de la que se puede disfrutar si vives en una ciudad como Berlín: exposiciones, museos, excursiones al aire libre, o disfrutar de una oferta gastronómica multicultural increíble. Vivir en Alemania, fue el mayor motivo por el que empecé a escribir un blog desde el que pudiera mostrar a mi familia y amigos cómo es mi vida aquí y qué hago. Un proyecto que empezó como sin querer y que considero la tercera ventaja de mi vida en Alemania. Porque gracias a él, aquí estoy compartiendo mis experiencias con todos vosotros. Pero por muy alemanizada que esté hay cosas que nunca cambian y mis mayores fans siguen siendo las mismas de siempre: mi madre, mi hermana y mis amigas. ¡Y eso se agradece!

Espero que pronto me hagáis una visita y me contéis si coincidimos o no en algunos de los pros y contras de vivir en Alemania. Pero hasta entonces os envío mucha suerte y éxito para los que ya estéis viviendo aquí o para los que estéis pensando en alemanizar vuestra vida.
¡Liebe Grüße desde mi querido Berlín!
Pepa

 Eintagmitpepa.blogspot.com.